Saltar al contenido

Ejemplos prácticos de aplicación de la Terapia Racional Emotivo Conductual de Albert Ellis

¿Cómo se aplica la Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC) de Albert Ellis en la práctica?

Tener ejemplos de su aplicación en problemas emocionales es muy útil para entender cómo se desarrollan los aspectos fundamentales durante una sesión. También es útil para que las personas que quieran trabajar por su cuenta desde este enfoque tengan un modelo a imitar.

Por supuesto, siempre será mejor seguir la guía de un psicólogo formado en esta psicoterapia.

En este artículo voy a desarrollar ejemplos sencillos de aplicación práctica de la Terapia racional emotivo-conductual (TREC).

Modelo ABCDEF y hoja de trabajo

Usaré el modelo ABCDEF de la TREC y lo haré de forma sencilla para que sea lo más fácil y práctico posible.

En este enfoque analizamos las emociones y conductas indeseables del paciente para detectar sus pensamientos irracionales para luego pasar al debate y el desarrollo de un pensamiento más adaptativo.

En la página de inicio y en otro artículo explico el modelo ABCDEF, pero ahora lo que debemos recordar es lo siguiente:

A. Hecho o acontecimiento activador.
B. Creencias irracionales.
C. Consecuencia emocional o conductual.
D. Debate con argumentación racional
E. Nuevo pensamiento racional
F. Consecuencia emocional más adaptada.

Ejemplos de terapia racional emotivo conductual

Usaremos una hoja de trabajo para ir desarrollando la actividad de análisis de nuestros emociones, conductas y pensamientos para poder trabajar sobre ellos de una forma más organizada.

Esto ayuda a estructurar el proceso y lo hace mucho más fácil.

Dividiremos la hoja en 4 columnas y en la parte superior de cada columna pondremos A, B, C, D, E y F. Iremos rellenando las columnas con las situaciones, los pensamientos irracionales, las emociones, el debate, las nuevas creencias racionales y las nuevas emociones.

Por supuesto, el formato exacto que se elija dependerá de las preferencias del paciente o cliente y el terapeuta. Lo importante es practicar una y otra vez durante tiempo. Si hace falta, varias veces al día.

Hacer estos ejercicios mentalmente puede ayudar, pero es mucho menos efectivo.

En este proceso es mucho mejor ser activo y escribir el proceso.

El acto de escribir nos implica más y dará resultados más rápidos porque ves desde fuera tus propios pensamientos y son más fáciles de analizar.

A veces, podemos pensar que el pensamiento que causa nuestro malestar es uno en concreto, pero en realidad no tiene porqué ser así. Por esta razón importante analizar la situación en diferentes momentos e ir profundizando en los pensamientos que se esconden detrás de nuestras reacciones.

Es importante la sinceridad con uno mismo.

También es importante que el debate sea enérgico y que se incluya una variedad de argumentos para que sea más efectivo.

No hay que quedarse solo en una respuesta o en un solo argumento en contra de un pensamiento irracional.

Otro factor a tener en cuenta son los pensamientos irracionales secundarios que nos hacen sentir mal por sentirnos mal. Esto suele deberse a tener pensamientos dogmáticos e ideas rígidas acerca de cómo deberíamos o no deberíamos sentir.

Por ejemplo, encolerizarse por sentir ansiedad en determinada situación. En este caso, la ira es secundaria al hecho de experimentar ansiedad y no directamente por la situación.

Es importante tener en cuenta esta tendencia a pensar acerca de lo que pensamos para evitar bloqueos y llevar más allá el modelo ABCDEF de la TREC.

En este caso, el pensamiento secundario sería el hecho activador (A) de todo el proceso y habría que trabajarlo primero.

 

En resumen, tenemos (A) experiencias activadoras (adversidades) previas a las (C) consecuencias emocionales o conductuales negativas.

Detectamos nuestras creencias irracionales (B) que distinguimos de nuestras creencias racionales sobre esas adversidades.

Cuestionamos y disputamos (D) de forma persistente, intensa y vigorosa los pensamientos y creencias irracionales que detectamos.

Desarrollamos un pensamiento y creencias racionales alternativas (E).

Y acabamos experimentando emociones más moderadas y adaptativas (F).

 

Ejemplos de ejercicios de TREC

A continuación, expongo casos de varios problemas emocionales habituales y cómo los enfocaríamos siguiendo el modelo ABCDEF de la TREC.

Cómo abordar la ansiedad y la preocupación

Hablamos de miedo cuando nos referimos a situaciones concretas y de ansiedad cuando esa aprensión es sensación vaga y difusa hacia nada en concreto.

Normalmente la ansiedad va asociada a preocupación, es decir, a pensamientos constantes del tipo “y si” que son lo que caracteriza la rumiación.

Muchas veces en la base de esta ansiedad se encuentran unos pensamientos que presuponen exigencias dogmáticas acerca de la realidad: los deberías rígidos y tiránicos.

En el fondo, se está exigiendo una seguridad y una certeza que no existe en nuestro mundo. Se demandan certezas absolutas de que algo malo no va a pasar.

Como eso no es posible, un miedo, ansiedad e inseguridad equivalentes a tener la certeza de que un peligro muy improbable va a suceder.

Por ejemplo, supongamos que alguien tiene miedo a perder el trabajo y siente una gran ansiedad.

Este ejemplo es muy interesante porque le he hecho activador puede ser una situación concreta en su trabajo o una serie de situaciones que le hagan pensar qué puede ser despedido.

Puede ser que el temor sea razonable y que existe esa posibilidad porque de hecho pasa con relativa frecuencia.

Estos indicios serán más o menos razonables, pero lo que causa realmente la emoción de ansiedad es el creer compensar que nuestra ocupación laboral ha de durar para siempre.

Esta creencia desencadena otra serie de pensamientos acerca de lo horrible de la situación y de las consecuencias que puede tener para tu vida. Esto creará muchísima más ansiedad.

¿Cómo lo podemos trabajar esta preocupación y ansiedad según el modelo ABCDEF de la terapia racional emotiva conductual?

A. Hecho:

Saber que habrán despidos en tu empresa y que existe una posibilidad de que te toque a ti.

B. Pensamientos irracionales:

No debería perder mi trabajo. Mi trabajo debería durar para siempre. Si perdiera mi trabajo, sería horrible e insoportable. Nunca encontré un trabajo igual de bueno. Si pierdo el trabajo, está me haría una persona desgraciada e inútil. Estas situaciones nunca deberían darse en los trabajos. Los trabajos deberían ser seguros y estables. La vida tendría que ser más tranquila y sencilla.

C. Emoción: ansiedad, angustia.

D. Debate:

Teniendo en cuenta que todos tenemos adversidades en la vida, ¿por qué tú no debes tenerlas?¿Por qué tú no debes ser despedido?¿Qué evidencia hay de que la vida tiene que darte certezas de que no vas a perder el trabajo?¿Seguro que es horrible o solo es algo desafortunado?¿Es realmente insoportable o molesto?¿Conoces gente que haya perdido el trabajo y sin embargo allá estado bien y haya conseguido salir perfectamente adelante? Si es así, tú también puedes.

E. Pensamiento funcional:

Sería muy interesante tener garantías absolutas pero no existen. Además, no hay ninguna evidencia de que necesite certezas absolutas de nada. Si insistes en tener garantías absolutas, lo único conseguiré es sentirme cada vez más ansioso y empeorar la situación.

Si pierdo el trabajo, mala suerte. Será algo muy desafortunado, pero no el fin del mundo. La realidad es como es y no es como a mí me gustaría que sea. Aunque prefiero no perder mi trabajo, eso no implica que no tenga que suceder.

Perder mi trabajo me ocasionaría problemas financieros y eso me causaría molestias y dificultades, pero no sería ni terrible ni horrible ni el fin del mundo. Hay situaciones mucho peores. Incluso en el peor escenario, la situación no sería tan mala cómo imaginaba. Perder el trabajo no tiene nada que ver con ser más o menos útil o inútil.

Si pierdo el trabajo tendré que vivir con restricciones, pero puedo sobrevivir perfectamente. Perder el trabajo no me hace sentir mal, sino lo que me digo acerca del trabajo. Quizás perder trabajo me permita encontrar otro mucho mejor.

Todo el mundo tiene problemas en la vida porque forma parte de la condición humana y no es razón por la cual yo tenga que estar exento. El machacarme mentalmente a mi mismo no evitará que pierda el trabajo, sino que me encuentre peor, que trabaje peor y que sea más fácil que por ese motivo me despidan. Perder el trabajo quizá sea una oportunidad para encontrar un trabajo mucho mejor.

F. Nuevas emociones: inquietud, incluso tranquilidad.

 

Cómo afrontar la ansiedad social desde el modelo ABCDEF

 

Una situación específica puede ser el miedo a hablar en público. Es un tema que ya he tratado en otro artículo.

Aquí me referiré a un tipo de ansiedad que aparece en el contexto general de las interacciones con los demás: reuniones sociales, reuniones de trabajo, encuentros con desconocidos, etc.

Suele acompañarse de sensaciones de inseguridad, vergüenza o de sentirse fuera de lugar. También pueden aparecer síntomas físicos como palpitaciones, sudoración, temblores y mentales como quedarse en blanco.

Imaginemos el ejemplo de una persona que tiene que ir a una reunión social informal y se siente muy ansiosa. Repasamos el modelo ABCDEF para analizar la situación y abordarla:

A. Suceso:

Reunión social. Se pregunta qué pensará la gente de ella si se equivoca o si dice algo incorrecto o si habla muy poco o si notan que está ansiosa.

B. Pensamientos irracionales:

Debo ser segura de mí misma, decir lo correcto, estar tranquila y desenvolverme con naturalidad. Debo demostrar que soy socialmente competente, que soy brillante. Si no es así, será insoportable, terrible y demostrará que son un ser inferior.

C. Emoción: ansiedad social

D. Debate:

¿Qué evidencia hay de que debo comportarme de forma natural y correcta? ¿Qué consecuencias prácticas tiene el pensar eso?¿Cómo me sentiría si me equivocara y no pensara eso?

¿Qué prueba hay de que sentirme mal en grupo me convierta en un ser inferior?

E. Pensamiento racional:

No hay evidencia de que deba actuar siempre bien porque soy un ser humano falible e imperfecto como el resto de la gente. Si piensan mal de mí, mala suerte. No es el fin del mundo.

Puedo soportar la desaprobación y seguir siendo feliz. A veces me equivocado en un grupo y las consecuencias no han sido terribles. Aunque me siguiera sintiendo mal en situaciones sociales el resto de mi vida, podría desarrollar muchas actividades que me hagan feliz.

El preocuparme acerca de mi ansiedad social hace que me sienta peor y actué peor. Si me equivoco en público, incluso puede ser gracioso. Si no les caigo bien a los demás, será desagradable, pero nunca terrible. El que haya gente que me rechace no quiere decir que todos me rechacen.

F. Nueva emoción: inquietud e incluso tranquilidad.

Cómo manejar la cuestión de la autoestima desde la TREC

 

El concepto de autoestima hace referencia a la valoración que hacemos de nosotros mismos.

Muchas veces vemos que las personas que se sienten mal tienen una baja autoestima. Tras observar esto consideramos que aumentar la autoestima, es decir, la valoración que hacemos de nosotros mismos, será positivo para estar mejor.

El problema está en que esta visión puede empeorar el problema ya que acabas asociando valorarte bien a cómo te sientes acerca de ti mismo.

El problema es que no tiene ninguna conexión lógica una cosa con la otra.

Puedes tener una autoestima muy alta y creerte que eres lo máximo y que eso no sea más que una forma de ilusión patética.

Podemos encontrar gente que “se lo tiene muy creído” y que están totalmente desconectados con la realidad.

Esto les perjudica porque cuando chocan contra la realidad pueden acabar muy mal.

Peor todavía si esa actividad implica un riesgo para ellos o para los demás.

Por otra parte, hay personas de tendencias psicopáticas y criminales que se tienen a sí mismos en muy alta estima y se valoran muy alto a sí mismos.

Otra cuestión problemática es que muchas veces asocian tener alta autoestima con el éxito en el desempeño de una actividad.

En realidad, los que tienen éxito en cualquier actividad lo que suelen tener es una elevada tolerancia a la frustración.

Esto significa que saben encajar y manejar los contratiempos y fracasos que inevitablemente ocurren cuando trabajas duro y durante mucho tiempo en una actividad. Inevitablemente acaban siendo unos expertos.

La idea a transmitir aquí es que el concepto de autoestima no tiene utilidad. Lo ideal es evitar valorarse a uno mismo. No somos ni nuestros éxitos ni nuestros fracasos.

Lo que único que debemos valorar son nuestra conductas, pero nunca valorar globalmente nuestra persona.

Tu rendimiento puede ser bueno o malo en una actividad, pero eso no te hace bueno o malo como persona.

Un ejemplo de una persona con un negocio que funciona mal puede servir de ejemplo.

A. Suceso:

Estoy perdiendo dinero en mi negocio.

B. Pensamiento:

Debo ganar mucho dinero en mi negocio y si no, soy un desastre.

C. Emoción: depresión.

D. Debate:

¿Por qué debo ganar mucho dinero? ¿Qué ley del universo dice que yo deba o no deba ganar mucho dinero? ¿Qué conexión lógica hay entre ganar o no dinero y ser o no un desastre como persona? ¿Cómo me siento pensando así? ¿Cómo me sentiría si no pensara así?

E. Pensamiento racional:

La realidad es tal como es independientemente de lo que yo piense u opine. No existe ninguna ley que diga que yo deba o no deba ganar mucho dinero. Mejor que acepte que el mercado fluctúa y que yo soy imperfecto.

Deducir que soy un desastre porque no gano dinero es absurdo. No hay ninguna conexión lógica. Es un significado que yo me invento.

El éxito o fracaso en mi negocio no me hacen sentir bien o mal, sino lo que pienso y valoro acerca de ese éxito o fracaso.

El éxito o fracaso que experimente no tienen nada que ver con lo que soy yo como persona.

F. Emociones: inquietud y voluntad de mejorar la situación.

En este caso, tienes un problema práctico que es la pérdida de dinero en tu negocio y un problema emocional que es cómo te sientes acerca de esta pérdida de tu dinero.

Distinguimos uno de otro para abordar el problema emocional. Si mejoramos el problema emocional, será mucho más fácil afrontar el problema práctico.

Como aumentar la motivación y evitar la procrastinación

 

Muchas veces nos sentimos desbordados porque tenemos muchas cosas que hacer y nuestro tiempo es limitado.

El problema es cuando tenemos tiempo para dedicar a las tareas que se van acumulando, ocurre que las dejamos de lado sin una razón aparente o nos inventamos excusas.

Una de las excusas que nos decimos a nosotros mismos es que estamos exhaustos, demasiado cansados o poco motivados para desarrollar nuestras tareas.

El problema de fondo tras estas excusas es de baja tolerancia a la frustración.

Tenemos la idea de que las tareas las tenemos que hacer cuando estemos plenamente concentrados, alerta y perfectamente motivados.

Parece que necesitamos tener las condiciones perfectas y el estado de ánimo ideal para hacer la tarea o eso nos decimos de forma consciente o inconsciente a nosotros mismos.

Si analizamos esto con un poco de profundidad, nos daremos cuenta que lo que esconde es un pensamiento rígido del tipo “debería dogmático”.

Por ejemplo, Supongamos que una persona tiene que hacer un presupuesto para calcular los gastos de una reparación y no lo hace.

Aplicaremos el modelo ABCDEF de la TREC para abordarlo.

A. Circunstancias:

Estás solo en casa porque hay un momento de tranquilidad sin nada que hacer. Te planteas que podrías empezar a hacer los cálculos pero te sientes cansado.

B. Pensamiento irracional:

Debería ser fácil calcular el presupuesto. Debería estar relajado, alerta y perfectamente motivado para calcular los gastos.

C. Conducta: me pongo a ver vídeos de YouTube en mi móvil sentado en el sofá.

D. Debate:

¿Por qué debería ser fácil calcular los gastos?

¿Qué ley dice que para ponerme a calcular los gastos debo estar completamente motivado o totalmente alerta?

E. Pensamiento racional:

No hay ninguna razón por la que debería ser fácil hacer el cálculo de los gastos ni calcular el presupuesto. No hay ninguna ley que diga ninguna razón para que yo tenga que estar en condiciones perfectas para hacer los cálculos de que los gastos. Seguramente que sentiré mucho mejor si hago lo que tengo que hacer.

Puedo hacer cálculos incluso aunque esté cansada. Muchas veces solo hace falta empezar para que vaya apareciendo la motivación y la satisfacción.

Haciendo algo que no me gusta o qué es incómodo durante un corto espacio de tiempo, podré evitar muchos problemas después. E posible que después tenga que hacerlo igualmente y , además, en un momento mucho más incómodo más para evitar las malas consecuencias.

F. Nueva emoción: más motivación.

Cómo controlar la cólera y la ira con la TREC

 

El enfado, la ira y la hostilidad pueden ser problemas graves. En otro artículo ya abordé el problema, pero aquí pondré un ejemplo adicional de aplicación del modelo ABCDEF.

El enfado puede estar dirigido a uno mismo a los demás o al mundo, aunque normalmente nos referimos al enfado o la hostilidad en dirigida o en relación a otras personas.

En cuanto a pensamientos o creencias irracionales, lo que nos encontraremos son deberías rígidos asociados pensamientos tremendistas.

Si estos pensamientos son lo suficientemente intensos, darán lugar emociones coléricas e iracundas exageradas.

Cuando nos sentimos furiosos y nos contrariamos (C), las adversidades (A) han contribuido a que experimentemos esa emoción (C), pero no la causan directamente. Lo hacen a través de nuestras creencias irracionales (B).

En realidad, son nuestras creencias irracionales (B) sobre las adversidades (A) que consideramos “injustas” las que suelen causar directamente las emociones de enfado, cólera o furia que experimentamos.

En este caso, como siempre, aplicaremos el modelo ABCDEF. 

Por ejemplo, supongamos una situación en la que alguien nos trata con desprecio y que incluso nos insulta. Tenemos una reacción de cólera e ira intensa.

Si esto se da con cierta frecuencia, tendríamos que aprender a afrontar este tipo de situaciones de una forma más tranquila y seguramente sería mucho más fácil manejar la situación.

Partimos de la idea de que nadie puede encolerizarnos a no ser que le demos permiso.

A. Situación:

Un compañero hace con cierta frecuencia comentarios despreciativos e insultantes.

B. Pensamiento irracional:

Este compañero bajo ningún concepto tendría que tratarme mal. Nunca debería actuar de esta manera conmigo nunca y, como lo hace, es una persona despreciable y debería ser castigada sin piedad. Es terrible que me insulten, no puedo soportarlo, me enfada y me angustia enormemente y no puede obtener felicidad de esta manera.

C. Emoción: cólera, ira, furia.

D. Debate:

¿Qué pruebas hay de no deben insultarme o tratarme forma despreciativa o injusta? ¿Porque no lo soporto?

¿Es cierto que no hay nada peor que es trato despreciativo o insulto? ¿Qué razón empírica o lógica existe que diga que no tienen porqué haberme tratado así bajo ningún concepto? ¿Dónde está escrito?

¿Qué conexión hay entre que me traten de esta forma y que sean canallas o malvados en su totalidad?

E. Pensamiento racional:

Me molesta que me insulten y prefiero que dejen de hacerlo. No hay ninguna ley del universo que diga que me tengan que tratar de forma respetuosa o justa, aunque prefiero que lo hagan así. Las personas son imperfectas y tiene libertad para elegir cómo tratar a los demás. Aunque me hayan tratado bastante mal, podría haber sido mucho peor.

Si sigue así, evitaré a esa persona en lo posible. Esta situación es muy desagradable, pero no es terrible. Aunque no me gusta que me traten mal o que me insulten, puedo soportarlo. Si dejo de encolerizarme, podré seguir disfrutando de la vida aunque no tanto como si me hubieras tratado bien.

F. Nueva emoción: Decepción.

 

Posible abordaje de la depresión desde la Terapia Racional Emotiva Conductual

 

La depresión puede tener diferentes intensidades que van desde ligera a moderada o severa.

La persona deprimida se siente desamparada sin ningún tipo de esperanza y como si no valiera nada. En los casos más severos, pueden experimentar la vida diaria como si fuera un infierno.

Cuando la depresión es muy intensa afectara mucho a su vida familiar, laboral y social y cada vez le costará más disfrutar de la vida.

Las personas que tiene una depresión severa tienen que buscar ayuda profesional para administrarles un tratamiento farmacológico. Cando están mejor, se puede trabajar con la psicoterapia y sus pensamientos.

Muchas veces también se habla depresión cuando es un sentimiento de tristeza más o menos intenso que puede impregnar toda la vida de la persona. Puede que sea secundario a circunstancias adversas que se han ido acumulando.

La idea a recordar aquí es que las circunstancias en sí mismas no tiene el poder deprimirnos por muy extremas o desafortunadas que sean.

El problema es la evaluación que nosotros hacemos de esas circunstancias.

No voy a entrar en poner ejemplos extremos, pero todos conocemos personas que en circunstancias muy desafortunadas consiguen mantener bien su estado de ánimo y eso les facilita buscar soluciones para seguir hacia delante.

Lo que quiero decir es que los pensamientos irracionales y distorsionados son en gran parte el origen de estas emociones negativas. En estos casos puede ser muy útil el aplicar el modelo ABCDEF de la TREC a este estilo de pensamiento para transformarlo en un estilo más racional de pensamiento que haga que la persona se encuentre mucho mejor anímicamente.

Como siempre, cuando analicemos las creencias que acechan, nos encontraremos deberías y exigencias muy poco razonables sobre uno mismo que están en la raíz de esa sintomatología depresiva.

Por ejemplo, nos podemos encontrar una persona es que tiene un importante estado de tristeza porque ha tenido varias adversidades últimamente, sobre todo el último día.

A. Circunstancias: ha perdido la cartera, lee han puesto una multa, ha llegado tarde al trabajo y le han criticado.

B. Pensamiento irracional: La vida tendría que ser más tranquila y no ponerme tantos problemas que me hacen sentir desesperado.

C. Emociones: depresión.

D. Debate: ¿Qué evidencia hay de que la vida no tenga que haberme causado de problemas? ¿Qué pruebas hay de que eso me tenga que hacer sentir desesperado?¿Qué ley dice que no tendría que tener adversidades cotidianas cómo le pasa al resto de la gente?

E. Pensamiento racional: No hay ninguna evidencia ninguna prueba ninguna ley que diga que yo no debo tener problemas en mi vida cotidiana. La vida consiste en tener problemas. Eso puede ser una incomodidad y puede ser muy desafortunado, pero de ninguna manera es algo catastrófico. El universo no me debe nada porque no soy ningún ser especial respecto a las demás personas y no tiene porqué protegerme de tener molestias y problemas. Soy un ser humano imperfecto y a veces perderé cosas, seré poco eficiente o incluso seré yo mismo quien cause mis propios problemas. A pesar de todo, puedo seguir disfrutando de la vida y rechazar estar todo el día quejándome sobre esto.

F. Nuevas emociones: incomodidad.

Conclusión

Los ejemplos que he expuesto de aplicación del modelo ABCDE de la Terapia Racional Emotivo Conductual (TREC) están simplificados, pero son útiles para tener una visión general del abordaje desde esta perspectiva.

El planteamiento de este modelo de la TREC podemos resumirlo en unas pocas ideas:

  • Primero, consiste en prestar atención a los pensamientos que están tras tus emociones desbordadas.
  • Segundo, detectar los deberías subyacentes y otros pensamientos irracionales catastrofistas que ya comenté en la guía de la TREC. Los distinguiremos de nuestras creencias y pensamientos racionales.
  • Tercero, debatimos y cuestionamos estos pensamientos con todas las preguntas que podamos para facilitar el desarrollo de pensamientos alternativos más racionales y funcionales.

Nuestro fin es ir desarrollando muchas alternativas racionales, cuantas más mejor, para que puedas repetirlas una y otra vez de forma intensa.

Al final, nos convenceremos profundamente de esta nueva filosofía más racional hasta tener unas emociones y una actitud ante la vida mucho más relajada.

Artículos de Terapia Racional Emotivo-Conductual que te pueden interesar

 

 

Referencias de TREC

 

Ellis, A., Harper, R. A., Powers, M., & Morant, T. C. (2017). Una nueva guía para una vida racional. Barcelona, España: Ediciones Obelisco.

Ellis, A., y Tafrate, R. C. (2013). Controle su ira antes de que ella le controle a usted : cómo dominar las emociones destructivas. Grupo Planeta (GBS).

Michael Edelstein, P., y David Ramsay Steele, P. (2019). Three Minute Therapy. Morrisville, NC: Lulu.com.

Ellis, A. (2013). Cómo controlar la ansiedad antes de que le controle a usted. Barcelona: Paidós.

 

 

 

 

 

Muchas gracias por compartir...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
Share on LinkedIn
Linkedin
Ir arriba